No hace caso mencionar una definición exacta de formación docente y practica pedagógica pues más allá de las definiciones quiero ahondar en la filosofía de la creencia desde los pares docentes con los que he colaborado, sobre estos procesos de la educación que transciende a medida que el mundo va cambiando y que incluso la humanidad con ella misma, sabemos que enfrentamos desafíos en los nuevos escenarios del siglo XXI que requieren de una reflexión más profunda, iniciando con las siguientes preguntas ¿En su mayoría creen esto los docentes? ¿Se han enfrentado a tales desafíos? ¿Los han podido interrogar o contradecir con sus estudiantes?
La
educación de hoy y del mañana por supuesto debe enseñar a niños y jóvenes a
adaptarse a los cambios a través del desarrollo de las nuevas
habilidades del siglo actual como gestión del tiempo en el manejo de la
tecnología, autonomía, pensamiento crítico ante la nueva información, sin olvidar la
habilidades comunicativas que les permita adaptarse a diferentes grupos de
trabajo y entornos, a resolver problemas juntos y a entenderse unos a otros. De
la misma manera, a desarrollar la creatividad, la empatía, el altruismo y la resiliencia. Son las habilidades que darán forma a un
mañana mejor.
Por
otro lado, estos nuevos escenarios nos han llevado a la reflexión de los siguientes
interrogantes ¿Cómo enseñar? y ¿Para qué enseñar?, estas dos preguntas
constituyen como partes fundamentales el núcleo a la célula y la didáctica a la
práctica pedagógica, cada una por separado constituye una búsqueda que
interviene en la práctica profesional de cualquier docente, a su vez está
relacionada a su formación, que de la misma forma reflexiva nos hace preguntar ¿Cómo aprender? y ¿Para qué aprender?
Así
bien, cuando nos referimos a los “nuevos escenarios” o también porque no llamarlos
escenarios de incertidumbres podemos imaginarnos quizás una escuela del futuro
con tecnologías de la mano, pero también nos puede llenar de incertidumbres al plantearnos estas preguntas ¿Estamos
preparados para asumir un nuevo rol? ¿Las brechas de las tecnologías quedaran atrás?
la sociedad del conocimiento así
llamada a una sociedad informada nos lleva a hablar de las prácticas pedagógicas,
porque bien dicho no es ir al aula a transferir conocimientos
sino crear posibilidades para su producción y construcción, es preciso entonces
desde nuestro campo disciplinar reflexionar y buscar las herramientas y los
modos en los que los estudiantes se podrían apropiar de estos conocimientos.
Los nuevos escenarios requieren
de una actualización en la didáctica de enseñanza asociar las nuevas
plataformas, tecnologías y herramientas a la enseñanza para que
esta sea más significativa y activa para los educandos, sim embargo, no es
solo utilizar las tecnologías con las que disponemos sino pensar genuinamente
cuando hacemos una clase, que sentidos pedagógicos en la enseñanza tienen estas
incorporaciones.
Cuando se trata de formación y mejores prácticas es necesario pensar en ir trabajando colaborativamente. La enseñanza debe estar centrada a resolver los futuros problemas, que hasta ahora no son más que incertidumbres porque es imposible prever todas las eventualidades, sim embargo desde nuestro razonamiento sabemos que hay algunas que van a terminar por suceder, ¿Piensen cada uno cuales creen ustedes? Además, estos nuevos escenarios nos ayudan a construir nuevas estrategias de enseñanzas pensando cómo hacemos para que nuestros estudiantes aprendan creando desde los conocimientos previos utilizando la improvisación, la imaginación, la creatividad, y la reflexión sobre el amplio campo de posibilidades que se abren para resolver un problema el cual son piezas claves desde las competencias blandas.
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